Tánger, desde la Kasba al té-despedida

Kasba, museo etnológico y tumbas fenicias 

Al día siguiente conocí a Maryam, trabajaba en la guest-house, una tia estupenda, padre marroquí y madre vasca, menudo cocktail. Me dio información para organizarme el día

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Me dejé muchas cosas por ver, un día es poco para Tánger, pero lo que me llevé es la sorpresa del museo etnológico, dentro de la Kasba, la historia de Tánger en un palacio andalusí, recovecos, jardines, patios tranquilos…

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Perdida a voluntad por la Kasba pregunto a un señor y me cuenta que es colombaire, ha trabajado mucho tiempo en Cataluña, me ofrece ver las palomas y la vista desde su terraza. Nada más traspasar la puerta me di cuenta de que me había equivocado, no tarda en preguntarme por el teléfono “para seguir en contacto”, me deja claro que era soltero y que los niños que rondaban por ahí eran sus sobrinos que habían venido de Bélgica. Qué tío más rollero! fue agradable conocer la impecable casa y a su encantadora familia, el tío no me soltaba, hasta me explicó las cerraduras que tenía la puerta antes de abrirla para dejarme ir, por favor!!. Por supuesto le di un email falso y salí por piernas aunque me invitaban a comer y a poco que hubiera sido menos plasta hubiera accedido. La cocina destilaba un olor exquisito.

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La omnipresente vaca que ríe, la pequeña entrañable y la otra preciosidad es mi amigo Aaron de Málaga, que al dejar al colombaire me quiso guiar hasta la salida de la Kasba mientras charlábamos.

Las tumbas fenicias resultan curiosas, esculpidas en piedra en un lugar privilegiado, primera línea del estrecho. Todo recto Tarifa.

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Café Hafa

Recomendación de Maryam, el sitio era muy chulo, con terrazas escaladas frente al mar, tranquilo y lleno de gatos…. Fui a pedir a la barra, era tarde, más de las 15 horas, y yo flaquecía, no me aclaré mucho con el chico pero finalmente acordamos un tajine de higado. Me dijeron que no iba a tardar mucho. Lo creí, fallé… olvidé por un momento que estaba a este lado del mundo.DSC_0066

DSC_0065Al pequeño de la foto le compré unos frutos secos dulces que me salvaron del desmayo. Finalmente llegó la comida y cuando lo abrí no había nada de hígado, agggg, total que fui a decirlo a la barra. Tras un rato deliberando me ofrecieron amablemente prepararme el tajine de hígado, pero  temía la espera y me decanté por comérmelo. De vuelta al sitio decidida a por fin a degustar el plato, dos gatos se repartían el tajine. Los extranjeros de mi lado, o tontos o estúpidos no habían sido capaces de ahuyentarlos. La mala leche me nublaba la vista…

Callejeando

De vuelta a la medina me pierdo por la ciudad, a veces me creo en La Habana, a veces callejeando por Xauen…Tánger es ecléctica hasta la médula. Andaba casi sola por las calles hasta llegar a la medina donde empezaron a crecer las personas, salían de todas partes. De la calma a la vorágine…

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Teatro Cervantes

DSC_0082Me costó dar con él, no había ninguna indicación y el mapa no detallaba la callecita, preguntando y acompañada por un señor, al final lo alcancé. Fuera totalmente de la zona transitada, el Teatro presentaba abandono a la vez que mostraba su grandeza. Para saber más ─y es interesante─, os adjunto este artículo Un SOS para salvar el Teatro Cervantes de Tánger

Momento té

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Tras callejear pensé que no había mejor despedida que permitirme de nuevo un té. Al más puro estilo marroquí: mirando a la gente pasar. Así que me aposenté en la calle Marina a disfrutar de mi último té caliente de la temporada. Teniendo ojos no necesitas compañia más allá que el aquí y el ahora. Mañana tenía tiempo para unas compras matutinas y luego cogía el ferry desde el mismo puerto de Tánger hasta Tarifa. Una vez allí me agenciaría algún transporte para llegar a Algeciras y coger sobre las 23 horas el bus de vuelta para casa. Viaje nocturno, repitiendo la nimiedad de 13 horas atravesando la franja sur.

Pensé que de nuevo habían volado los días, no importaba que fueran 10, 15, o la friolera de dos meses, pasan como si nada….y siempre llega la hora de volver. Siempre!. Con resignación pero sin ganas. Lo llevo bien, por ahora soy obediente con el destino….De nuevo un viaje magnífico, no sé que estrella me acompaña ni como deberé compensar tantas historias afortunadas pero no esperaba menos de esta fantástica tierra y de estas gentes acogedoras, amables y sencillas. Sé que a la vuelta me tocará defenderlas, tanta incomprensión, prejuicios y falta de conocimiento y coherencia en nuestra parte del mundo nos hace, en ocasiones, decir barbaridades y absurdos. Y entonces nosotros ─vosotros y yo, viajeros─ que amamos tanto todo esto tenemos que hacer valer lo que es y lo que hay, somos testigos y perceptores de la bondad de estas gentes y la valía de estos lugares, y por tanto debemos ser su voz. Callarnos para no alterar o evitar el conflicto sería injusto y una falsedad. Duele que ofendan aquello que admiras!!

En fin, dicho esto, queridos viajer@s, me despido por un tiempito. Nos vemos en el próximo viaje y mientras tanto no dejemos nunca de disfrutar del camino y sus pequeñas cosas. Gracias por estar ahí, post tras post, historia tras historia, compartiendo mis pequeñas vidas de África. 1 abrazo!  lallamada

Un pensamiento en “Tánger, desde la Kasba al té-despedida

  1. Hay un autobus de conexion gratuito que sale desde el puerto de Algeciras al puerto de Tarifa una hora y media antes.

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