Mbare Musika Station

A la mañana siguiente vuelvo a Mbare Musika, esta vez a la estación. Tiene fama de que hay muchos robos, pero a las 6:30 horas, cuando llego ya hay trajín de gentes y trastos y no veo signos de peligro. Supuestamente el bus hacia Kariba sale a las 7 horas, pero esperando a que se llene se hacen las 8:30 horas. Mientras paseo y fotografío la incipiente actividad de un nudo clave de comunicaciones del país.

La estación es enorme, está asfaltada pero no en todas las zonas. Está sucia y polvorienta. Toda al aire libre. Hay una edificación hecha polvo que es la cloak room abierta 24 horas (consigna) y al lado lo que llaman un restaurante ,absolutamente cutre. Luego las letrinas, que ni os digo como estaban. Hay gente que vive en la estación y duerme allí mismo. Podemos ver el fuego que hacen para cocinar. Por la mañana ellos y los que vienen de un largo viaje o no tienen aseo en casa hacen uso de las letrinas, y os digo: da igual donde descargar. Resulta desagradable escribirlo, nunca he visto nada igual de pordiosero…

En fin, es mucho más interesante ver y hablar de cómo cargan los buses. Como hemos dicho otras veces aquí la gente en general no tiene vehículos, lo que compran en la capital lo tienen que llevar a casa mediante el transporte público, sea una cama, un armario, colchones, etc. También hay gente que vive en una aldea, lejos de ciudades o quien tiene su pequeña tienda en un pueblecito y va de vez en cuando a la ciudad a comprar mercancía. Aprovechan bien el viaje y todo sube al bus. Esas maletas o bolsas inmensas constantes en los buses, no son sus enseres, su ropa y demás, ellos no son como nosotros, si no que son productos que compran en la ciudad.

Ya sé como funciona por aquí el tema de cómo llenar un bus: Tenemos la figura del driver (“conductor”) y luego la del conductor (“quien se encarga de vender billetes durante todo el trayecto y acomodar las mercancías”) y luego hay varias personas que están en la estación y se mueven a un lado y a otro buscando viajeros para cargar el bus. Una vez lleno el transporte el driver o el conductor les dan unos cuantos dólares en función de lo que hayan contribuido. Estos comerciales del transporte te quitan las maletas de las manos en su ansía de agilizar el llenado del vehículo. Me encanta observar todos estos movimientos.

La gente es amable y también aquí posan sonrientes, mientras mi bus sigue el proceso de completarse.

  

No podemos olvidar otra figura imprescindible en las estaciones: los vendedores ambulantes. Son verdaderas tiendas andantes. Las cabezas de las mujeres lo cargan todo. Es sorprendente lo bien ordenado que tienen sus productos algunos de ellos. Es que de verdad estas gentes son aseadas, recordar como ordenan los productos en el mercado y como aquí presentan la poca mercancía que ofrecen.

Y lo más alucinante de todo es como se las arreglan para subir al bus cuando éste está en proceso de llenado. Es decir, con otros viajeros subiendo y bajando y con otros vendedores también desplazándose hacia arriba y hacia abajo. Avanzan por el bus como sea, hasta llegar casi a la última fila, el pasillo es flexible hasta la extenuación, pueden pasar a la vez un vendedor con un pasajero cargados ambos hasta los topes y con niños incluidos. Es absolutamente un despropósito pero aquí parece que fluye y al final todos pasan. Los pasajeros no protestan, conviven con esto, todo el mundo acepta que esto funciona así, los vendedores tienen derecho a ganarse la vida y a los pasajeros también les viene bien, porque afortunadamente consumen.

Algunas de las cosas que apunté que vendían para no olvidar contaros son: cinturones, sombreros, gafas de sol, monturas de gafas, chanclas, cuadernillos tipo Rubio, cargador de móvil autónomo (es decir con una pila), enaguas, cepillos y cremas de dientes, toallas, alicates, hilos de coser, pequeñas mochilas y bolsas de viaje, pinzas de tender, bombines de hinchar ruedas, cremas cosméticas, bolsas de 10 kilos de patatas, etc.

Normalmente se especializan en un género pero algunos diversifican productos. Pero lo que es condición imprescindible es que para su transporte solo se empleen cabeza y manos.

Yo creo que es un trabajo duro, físicamente lo es. Cuando tienen que ofrecer los productos desde abajo y en el caso de los buses, tienen que elevar la carga con los brazos para que los viajeros la alcancen, y a veces son muchos kilos. Manejan los billetes y el cambio, casi sin tener manos libres, con una soltura increíble. Yo les admiro. Y más porque cuando te ofrecen el producto y les dices que no, te siguen sonriendo. Son inventores de su propia supervivencia. Por un puñado de dólares…

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